Soy ecuatoriano y una vez que viajaba desde Tulcan hacia Quito me subà en un autobús.
En el asiento de al lado se hallaba una chica colombiana riquÃsima: buenos pies, buena cara, buen cuerpo, voluptuosa, unas tetas escandalosas y un culo riquÃsimo
Me hice amigo de ella y note como me miraba la verga con unas ganas tremendas de cogerla y empezar a chuparla.
Empezamos a charlar cuando de repente me ofreció bajarme antes de mi parada y yo accedÃ.
Nos bajamos en Ibarra, agarramos un taxi y nos fuimos a un motel.
Al llegar no nos pudimos contener las ganas de follar y la hice mÃa, empujándola a la cama y abalanzándome sobre ella y presionando sus grandes y duras tetas. Después le bajé el pantalón, besé su tanga con desesperación buscando su sexo mientras hacÃamos el clásico 69.
Yo ya tenÃa la verga muy dura y me decidÃ: Saqué esa diminuta tanguita, la puse a cuatro patas y empecé mi labor.
Empecé muy suave y la puta latina me pedÃa que acelerase el ritmo, después la penetré rapidÃsimo y ella me pedÃa que suave.
Y ella gemÃa de placer y de dolor puesto que hacÃa mucho tiempo que ella no follaba asÃ.
Me corrà en su cara y ella me agarró la verga y la empezó a chupar como una auténtica profesional, mientras yo le metÃa los dedos en su rico ano.
Quedamos exhaustos y después de eso la follé un dÃa entero sin parar. A lo q ustedes ya se imaginan como respondió.
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